¿Por qué aguanta tener un blog?

Hoy no sabía qué ponerme.

Y me puse a escribir.

No mentiras, saqué algo de tiempo para venir a escribir alguna pendejada aquí.

Hoy la idea es contarles qué carajos tiene de bueno eso tener un blog.

No sé ni por dónde empezar, no recuerdo muy bien por qué decidí crearlo.

Creo que todo empezó gracias a dos personajes: The Oatmeal y Tremendous News.

Me gustaba mucho entrar la página de The Oatmeal, es un man que se dedica a hacer cómics y le va muy bien en Estados Unidos vendiendo diferentes cosas a partir de lo que hace.

Ahí empecé a darme cuenta de que había más gente que escribía tonterías y otros los leían.

Eso me gustó.

Fue como un primer paso para inspirarme y tener un ejemplo a seguir.

Pero cuando apareció el mequetrefe de Tremendous News, todo fue más claro.

Fue del putas.

El man escribe bastante bien y uno se queda ahí embobado leyendo cada línea.

Si echan un vistazo, se darán cuenta de que el estilo para escribir es el mismo que uso en este intento de blog.

De ahí me robé la idea de escribir en línea y no en párrafos.


¿Por qué? Porque se me dio la gana.

Por eso, y porque noté que cada vez que leía sus estupideces, me gustaba como se veían así en líneas.

Parecía como leyendo una historia muy larga, cuando en realidad era bastante fácil y rápida de leer.

Pura ilusión óptica.

No, no es una grosería, ahí dice blog (creo)

Lo más bacano de Tremendous News (que no volvió a escribir) era que hablaba sobre social media.

Pero de una manera diferente.

Se le notaba que era un putas en el tema y todo basado en sentido común.

Sus posts son geniales, llenos de chistes maricas y cosas que lo hacen reír a uno y el man sabe cómo burlarse de él mismo.

De ahí aprendí muchas cosas de engagement, sobre todo de su página de Facebook.

Por fin sentía que alguien más veía las cosas como yo.

Ahí me animé a hacer algo similar, pero en español.

Mi primer post fue éste.

Recibí buenos comentarios y en Twitter me decían que siguiera escribiendo más.

Hoy ya son más de 70 posts.

Llenos de pendejadas y groserías, pero me gustan.

Tener un blog es tener la libertad para escribir lo que a uno se le dé la puta gana.

No hay jefes, no hay convenios, no hay reglas, no hay protocolos, no dependo de nadie.

Soy el puto amo de este lugar.

Y de eso se trata.

Tener un lugar para desahogarse, expresarse y desestresarse un buen rato.

Cuando salí de la universidad era el típico recién graduado lleno de ideales y ganas de hacer todo perfecto, que las cosas salieran muy bien y esas güevonadas.

Después, me di cuenta de la realidad, de que las cosas no son como uno quiere, sino como el dueño del aviso quiere.

He trabajado en 8 lugares diferentes y en todos ocurre lo mismo.

Menos aquí.

Aquí se hace lo que yo diga, cuando lo diga y como quiera decirlo.

¡Así es bitch! Y en tu cara

No hay nada mejor que tener un espacio donde uno escribe o comparte sus estupideces sin tener que deberle nada a nadie.

El estrés del trabajo se termina cada vez que uno entra a escribir algo nuevo.

Todas esas ideas que deshechan las empresas, que no le gustan a alguien o que no hay presupuesto pa' hacerlas, todas se pueden poner en un blog.

Tal vez a alguien sí le sirvan pa' alguna vaina.

Un blog es como todo en la vida, hay gente que odia lo que uno escribe y hay otros que se identifican o les gusta.

Así de sencillo.

Siempre hay alguien que dice que perdió el tiempo leyendo (pero igual lo lee).

Y gente que pide más, como si de una película porno se tratara.

También hay algo interesante que viene pasando.

Dinero extra.

Sí, ¡hijueputa!

Billetín que entra así como de la nada.

Y no precisamente por poner banners y maricadas de Google que lo único que hacen es incomodar.

Acá nunca verán esa mierda.

A lo que me refiero es a campañas.

Campañas en redes sociales.


Cada blog tiene uno o varios temas en los que se enfoca, y gracias a esos temas es que llega gente que por alguna razón necesita a alguien que hable sobre eso.

Pueden ser blogs de tecnología, de videojuegos, de cocina, de fútbol, de vacas, de maternidá de gallinas...

En fin, de lo que sea.

El tema lo pone usted

Imagínense que una marca de ropa lanza una campaña.

Hasta ahí, normal.

Pero si tú eres una de esas viejas buenas que tiene un blog sobre moda y sabe del tema...

Pues hay muchas posibilidades de que te contraten o te contacten para que hagas parte de la campaña y hables de eso en tu blog o en tus redes sociales.

Así es como funciona.

No es necesario que uno tenga millones de visitas o sea el putas en algo.

Como diría Steve Jobs cuando trabajó en Atari, "La única razón por la que yo destacaba era que todos los demás eran muy malos".

En mi caso, la única razón por la que este intento de blog se destaca es porque dice las cosas con groserías y de forma menos aburrida que los demás.

También es una forma de darse a conocer, que los demás conozcan un poco la forma que uno tiene de ver las cosas.

Uno nunca sabe en qué momento algún loco lee lo que uno escribe y se lo termina llevando para trabajar como masajista de modelos y cosas así de estresantes.

En resumen, y respondiendo el título de este post, ¿por qué aguanta tener un blog?

La respuesta ya la tienen.

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Para ver las tonterías que escribo en Twitter, estoy aquí.

Para ofrecerme ser su masajista de modelos, estoy aquí.

En los comentarios de abajo pueden hacer spam, criticar y, por qué no, dejar la dirección de su propio blog o contar por qué ha sido bacano tener uno.

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